El Proyecto Nacional Simón
Bolívar. Primer Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación
2007-2013, se considera la fase inicial para realizar el sueño libertario que nunca
ha dejado de palpitar en la Patria y que hoy está latiendo de manera incesante,
como lo decía nuestro Libertador en 1820: Cito. “Es imperturbable nuestra
resolución de independencia o nada.” En
este programa de transición al socialismo y de radicalización de la democracia
participativa y protagónica. Partiendo
del principio de acelerar el proceso de restitución del poder del pueblo.
Básicamente el
programa de gobierno del Presidente Hugo Chávez se define en cinco grandes
objetivos estratégicos:
I.-
Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado
después de 200 años: la Independencia Nacional, se refiere al conjunto de
objetivos nacionales y estratégicos en los órdenes político, económico, social
y cultural, principalmente, cuyo alcance nos permitirá sentar las bases de la
irreversibilidad de la soberanía nacional.
Asimismo, se plantea preservar la soberanía sobre nuestros recursos
petroleros en particular, y naturales en general. Lo anterior, a su vez, habrá
de traducirse en la capacidad fortalecida para manejar soberanamente el ingreso
nacional. Lograr la soberanía alimentaria, desencadenando nuestro potencial agro-productivo,
será otro de las objetivos estratégicos; es necesario además el pleno
desarrollo de nuestras capacidades científico-técnicas, creando las condiciones
para el desarrollo de un modelo innovador, transformador y dinámico, orientado
hacia el aprovechamiento de las potencialidades y capacidades nacionales, así
como la necesidad de afianzar la identidad nacional y nuestro americana,
partiendo del principio bolivariano de que “La Patria es América”. Para cerrar la primera vertiente queda hablar
del fortalecimiento del poder defensivo nacional, consolidando la unidad cívico
militar e incrementando el apresto operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana
para la defensa integral de la Patria; en tal sentido a continuación se
desglosan los objetivos puntuales de la "defensa integral de
la nación" orientados básicamente a:
a) la constitución de Consejos
Regionales y Locales de Seguridad, como instituciones de control de la reserva
y de coordinación con los organismos civiles;
b) mejorar el stock de reservas
alimentarías y de otra índole para situaciones de emergencia; y
c) el desarrollo de la industria
militar venezolana.
La Nueva Doctrina Militar gestada e
impulsada por la revolución venezolana es un punto de referencia obligado para
los pueblos latinoamericanos en su dura lucha contra los planes imperialistas
de dominación continental, mediante una estructura que se impone al resto de
naciones a través de la fuerza del chantaje y el control económico.
Además hay que recordar que el Artículo
328 establece el papel que debe desempeñar el sector militar en esa nueva
concepción de la Seguridad de la Nación al señalar: "La Fuerza Armada
Nacional constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política,
organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la
Nación y asegurar la integridad del espacio geográfico, mediante la defensa
militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la
participación activa en el desarrollo nacional, de acuerdo con esta
Constitución y la ley."
De las disposiciones de estos y
otros artículos se desprenden claramente las responsabilidades establecidas
para todos los venezolanos y quienes vivan en Venezuela en la Seguridad de la
Nación y la condición que se requiere para cumplirla: la unidad cívico-militar.
La acción conjunta cívico-militar se perfila como el factor determinante del proceso
de cambio social diseñado en la Constitución Nacional.
II.-
Continuar construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI, en Venezuela,
como alternativa al sistema destructivo y salvaje del capitalismo y con ello
asegurar la “mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política
y la mayor suma de felicidad” para nuestro pueblo: esto se logra en primer lugar, acelerando el cambio
del sistema económico, trascendiendo el modelo rentista petrolero capitalista al
modelo económico productivo socialista , dando paso a una sociedad más igualitaria
y justa, rumbo al socialismo, sustentado en el rol del Estado Social y
Democrático, de Derecho y de Justicia, con el fin de seguir avanzando en la
plena satisfacción de las necesidades básicas para la vida de nuestro pueblo:
la alimentación, el agua, la electricidad, la vivienda y el hábitat, el
transporte público la salud, la educación, la seguridad pública, el acceso a la
cultura, la comunicación libre, la ciencia y la tecnología, el deporte, la sana
recreación y al trabajo digno, liberado y liberador. Lo anterior se relaciona
con la necesaria promoción de una nueva hegemonía ética, moral y espiritual que
nos permita superar los vicios, que aún no terminan de morir, del viejo modelo
de sociedad capitalista. Al respecto, mención especial merece el propósito
expreso de seguir avanzando en el desarrollo de un modelo de seguridad pública
para la protección de la vida humana y direccionar una definitiva revolución en
el sistema de administración de justicia, para acabar con la impunidad, lograr la
igualdad en el acceso y erradicar el carácter clasista y racista en su
aplicación. Por último, para el logro de este segundo gran objetivo es
estratégico desatar la potencia contenida en la Constitución Bolivariana, logrando
la irrupción definitiva del nuevo Estado Social y Democrático, de Derecho y de
Justicia, mediante la consolidación y expansión del poder popular a través de
las Misiones y Grandes Misiones Socialistas y el autogobierno en poblaciones y
territorios específicos conformados como Comunas, entre otras políticas.
III.-
Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo
político dentro de la Gran Potencia Naciente de América Latina y el Caribe, que
garanticen la conformación de una zona de paz en Nuestra América: El tercer
gran objetivo histórico, convertira Venezuela en un país potencia en lo social,
lo económico y lo político dentro de la Gran Potencia Naciente de América Latina
y el Caribe, que garantice la conformación de una zona de paz en Nuestra América,
se orienta hacia la consolidación del poderío político, económico y social para
lo cual se requiere entre otras metas, la definitiva irrupción del Estado
Democrático y Social, de Derecho y de Justicia, y el fortalecimiento de la
estabilidad y la paz de la Nación.
Más
allá, esta propuesta histórica incluye el objetivo estratégico de desarrollar
el poderío económico nacional, aprovechando de manera óptima las
potencialidades que ofrecen nuestros recursos. Igualmente, se propone ampliar
el poderío militar para la defensa de la Patria, fortaleciendo la industria
militar venezolana, y profundizando la nueva doctrina militar bolivariana y el
desarrollo geopolítico nacional.
Lo
cual comprende el compromiso de seguir desempeñando un papel protagónico en el
proceso de construcción de la unidad latinoamericana y caribeña, impulsando la
Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y Petrocaribe, así
como dinamizando los nuevos espacios regionales: la Unión de Naciones
Suramericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latino Americanos y Caribeños (CELAC).
IV.-
Contribuir al desarrollo de una nueva Geopolítica Internacional en la cual tome
cuerpo un mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del
Universo y garantizar la Paz planetaria: Esto implica continuar transitando el
camino en la búsqueda de un mundo abierto a nuevos pensamientos ideológicos que
favorezcan a los más necesitados y desposeídos, sin dominación imperial y con respeto
irrestricto a la autodeterminación de los pueblos. Por último, plantea la
necesidad de seguir sumando esfuerzos por desmontar el sistema neocolonial de
dominación imperial, eliminando o reduciendo a niveles no vitales el
relacionamiento económico y tecnológico de nuestro país con los centros
imperiales de dominación, entre otros propósitos.
V.-
Preservar la vida en el planeta y salvar a la especie humana: El quinto de los grandes objetivos históricos
se traduce en la necesidad de construir un modelo económico productivo
eco-socialista, basado en una relación armónica entre el hombre y la
naturaleza, que garantice el uso y aprovechamiento racional y óptimo de los
recursos naturales, respetando los procesos y ciclos de la naturaleza. En tal
sentido, es necesario ratificar la defensa de la soberanía del Estado
venezolano sobre los recursos naturales vitales. Este quinto gran objetivo
histórico, convoca a sumar esfuerzos para el impulso de un movimiento de
carácter mundial para contener las causas y revertir los efectos del cambio
climático que ocurren como consecuencia del modelo capitalista depredador.






